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Mendicidad digital y ciberadicción

El significado de mendicidad es: La práctica de pedir limosna; para realizarse debe haber dos partes, el mendigo y el benefactor. Su práctica genera una serie de interacciones simbólicas, psicológicas, materiales y emocionales; generadas por la desigualdad social, económica, el desempleo y la pobreza.

Decidí empezar el artículo con el significado de mendicidad porque lo descrito en el concepto, es literalmente lo que ocurre en digital; lo único diferente es el mecanismo de recibir el dinero, ya que lo hacen a través de transferencia bancaria o Paypal. ¿A cuántos nos pasó, que recibimos en nuestro correo electrónico peticiones de cualquier lugar del mundo en donde nos cuentan sobre enfermedades terminales, gente que desea hacer la donación de una herencia? Esta práctica es conocida como “Phishing”.

¿Cómo te estafan con phishing?
Es una de las estafas emocionales, timos de caridad, que apelan los buenos sentimientos de las personas. Los ciberestafadores actúan a través de SMS, correos electrónicos y llamadas telefónicas. El delincuente suplanta la identidad de una organización de caridad para pedir donaciones para catástrofes naturales, enfermedades. Incluso usan logotipos de las organizaciones, por ejemplo: Cruz Roja, Unicef, organizaciones de ayuda para las personas con cáncer, sida o desastres naturales recientes.

Esta mala práctica además de ser una forma de mendicidad digital, es un negocio muy lucrativo para los ciberestafadores.

Hablemos ahora de la mendicidad de Likes

Si una persona tiene la necesidad constante de compartir cada minuto las actividades que desarrolla y está pendiente las 24 horas del día de cuántos Likes consigue cada uno de sus post o tweets; quizás deba pensar que es presa de la mendicidad de likes. Esta práctica no tiene que ver con mostrarle al mundo lo felices que somos, sino que está vinculado con demostrar, con aparentar, con sobreexponernos o como en digital se conoce como la egoposición, que consiste en exhibir la mejor versión de nosotros, construir una identidad que se pone a consideración de los demás; el resultado se mide a través de Likes, que retroalimentan al ego.

Las redes sociales muchas veces dejan de ser un medio de comunicación y se convierten en redes de angustia que provocan problemas de baja autoestima en muchos usuarios, el resultado es una falsa autoestima que se estresa, agobia y cae en ansiedad cuando no llegan los likes.

El síndrome Selfie y la mendicidad

La palabra es familiar para todos, es un autorretrato que se realiza con un dispositivo con cámara. En este punto, creo que todos nos hicimos una selfie o participamos en alguna.

Estas son algunas de las muchas variedades de selfies:
Belfie Autofoto del trasero
Dronie Con una cámara anexada a un dron
Drelfie Autofoto de borrachera o ebrios
Helfie Autofoto del cabello
Shoefie Autofo de los pies
Selfeye Centrada en los ojos
Ussie En grupo
Welfie Mientras se hace ejercicio
Y hay muchas más…

No existe ningún problema en que una persona se haga un autorretrato; es enfermizo cuando hay una necesidad excesiva de que todas las fotos sean vistas y admiradas por otras personas, y que den un like, así reciben su aprobación y fortalecen su ego. El problema va más allá, cuando estas fotos no alcanzan los likes suficientes, la persona cae en depresión y está dispuesta a exponerse y atreverse a más, con el único objetivo de que la próxima foto obtenga más likes.

Razones para hacerse una selfie

Compartir el momento que estamos viviendo
Diversión
Transmitir un mensaje
Presumir de algo

Un sinnúmero de estudios afirman que aquellas personas que se realizaron selfies, poseían una autoestima más baja, que tenían menos sexo, mostraban un alto índice de inseguridad y miedo al abandono.

Vida real versus vida virtual

Siempre hemos escuchado sobre los estándares de moda impuestos por la sociedad, actualmente y con las redes sociales los evidenciamos al minuto; estos estándares inyectan inseguridad a quien no cumple con las cualidades físicas impuestas (absurdas), desarrolla un autodesprecio porque no se puede ser o parecer a alguien que aparentemente es bello, entonces empieza a desarrollarse casi una vida paralela, vidas irreales en las que los filtros y las aplicaciones ayudan a mejorar y perfeccionar el aspecto, estas personas viven detrás de una máscara de falsa autoestima, conocido en digital como catfish.

¿Qué significa Catfish?

Alguien que utiliza un perfil falso en las redes sociales y pretende ser alguien diferente con información biográfica falsa, fotos de otras personas con la intención de engañar a una o más personas para que se enamoren de ella. Sin duda, el catfish es una muestra clara de una baja autoestima en las redes sociales. Estas personas al mostrarse personalmente a sus ciberparejas normalmente son rechazadas por haber engañado y mentido.

Ciberadicción

Todos queremos recibir likes, me gusta y muchos corazones en nuestras publicaciones y fotos pero nuestro día no va a cambiar si recibimos o no suficientes likes; pues sí, hay personas que hasta se han suicidado porque su popularidad cayó en las redes sociales.

En digital siempre citamos la canción “Yo quiero tener un millón de amigos” de Roberto Carlos, la palabra amistad se ha vuelto tan comercial y ha perdido el verdadero significado, llamamos “amigos” con quienes apenas hemos intercambiado un like o apenas hemos aceptado su amistad o enviamos una solicitud.

La amistad no se basa en likes sino en “me gustas” en persona, en abrazos que hacen que sientas un corazón que late, en un “puedes contar conmigo” y realmente estaré ahí cuando más lo necesites.

Los más afectados son los adolescentes y pre-adolescentes quienes en lugar de jugar, tienen como compañeros de vida a su smartphone y a las redes sociales; consideran al internet como su único medio de diversión y entretenimiento.

Entendamos que no es necesario mostrar la intimidad de nuestra vida en las redes sociales, no necesitamos mostrar las fotos de nuestras últimas vacaciones, el lugar donde vamos a cenar, una celebración y el lugar elegante al que asistimos. No es necesario que alguien te diga lo guapa o guapo que eres, si así lo sientes. No necesitas inspirar lástima en tus espacios digitales para ganar seguidores y likes.

Publicar de vez en cuando y revisar las redes sociales alguna vez al día es algo sano, obligarse a publicar o vivir con presión y ansiedad, no es sano.

Hazte la pregunta: ¿Puedes vivir un día sin usar las redes sociales?

También mendigan las marcas, no todas

Cuántos recibimos un mail con la invitación de “alguien” a darle Like a una página en Facebook y te pide que de paso lo sigas en Twitter y más, no tiene nada de sutil y delicada esta petición. Te hago la pregunta ¿Lo harías? En lo personal, me genera rechazo, siento que están mendigando por seguidores y Likes.

Lo ideal es que esta acción sea espontánea, a la otra persona debe nacerle seguirte por alguna razón, más aún si se trata de una empresa o marca.

Si una marca quiere conseguir una audiencia fiel, debe ser gracias a la preferencia y gustos en común entre la marca y su audiencia, compartir los mismos valores, encontrar un valor agregado en su espacio digital, por ejemplo con un contenido relevante; y no querer llenarse de seguidores a pulso de la súplica, de subir fotos amarillistas o de valerse del chantaje emocional que en digital es muy común.

Recuerda que hay vida más allá de la pantalla de tu portátil, de tu tablet, de tu smartphone, de las redes sociales y nunca, por ningún motivo mendigues un like.

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