Comunicación

Regreso al papel

Sin tener porque abandonar las publicaciones en digital, que aunque están muy bien no son lo mismo, vuelvo a la vieja costumbre del papel, retomo así un hábito que jamás debimos abandonar, el de escribir y enviar cartas, con materiales sólidos, en tinta y papel, fáciles de localizar en cualquier momento sin tener que buscar y buscar una publicación sepultada entre miles de ellas como tenemos que hacer hoy día en nuestras redes sociales y demás plataformas digitales, lo que a veces es frustrante y tedioso.

Las cartas en papel retan al tiempo y dinamitan toda caducidad. No hay mayor placer que el de recibir una carta, si exceptuamos el de escribirla y enviarla. Escrita a mano, sin cables, sin necesidad de conectarse a red alguna.

Escribir cartas es un satisfactorio hábito a recuperar. Sencillo, ágil, asequible, además de poseer una durabilidad en su mensaje mucho más prolongada que, por ejemplo, los mensajes de Whatsapp, en los que a menudo abordamos temas mucho más insustanciales. La carta en papel sigue siendo un factor determinante en la comunicación a un nivel que los medios digitales no alcanzan.

Una carta tiene su ritual, su liturgia, algo de lo que carecen los envíos inmediatos de las herramientas online. Ir hasta el buzón, abrir, ver un sobre a tu nombre, sorpresa, intriga, ¿Quién la envía? ¿Qué será?. Ahí no hay previsualización que valga, hay que abrirlo para saberlo. Para enviar una carta, parecido, escribir remite y destinatario, pegar el sello, echar la carta a correos y experimentar una dulce incertidumbre, sin saber si llegará a su destino en dos días o en tres. No hay palitos azules que te digan que la ha leído. Las cartas son medios que incitan al contacto humano, además de ser objetos sólidos que se pueden convertir en mucho más, en fragmentos de la propia historia de cada uno, testimonios de las etapas de nuestras vidas.

El poder de la palabra escrita sobre el papel es algo de lo que muchas empresas son conscientes, por lo que las que lo habían abandonado, regresan a el para mantener una comunicación más cercana y directa, sabiendo el poderoso componente simbólico que tiene para las personas el recibir algo a su nombre, ensobrado y enviado directa y únicamente para él. No importa que el texto no haya sido escrito tan sólo para él, puesto que envíos postales de información, publicidad, felicitaciones de cumpleaños, y otras cuestiones en un formato sólido y tangible, crean un vínculo con la organización emisora cuya relevancia sobrepasa la de todos los sms, email, y mensajería online que se nos pueda hacer llegar. El poder del papel y la tinta tiene una influencia en las personas,  quizá por su componente emotivo,que lo digital aún no ha sido capaz de alcanzar.

Javier García

Operario de la letra, redactor y narrador con debilidad por la comunicación y la publicidad que explora, cual curioso astronauta, habiendo revoloteado en el cómic, la radio y en medios escritos, orbitando en la publicidad para el pequeño comercio, a la vez que en otras escrituras más líricas. Sígueme como @xabelg

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