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Badvertising: Los horrores (o amores) de la publicidad

Existe un viejo dicho que dice: “La mala publicidad sigue siendo publicidad”, refiriéndose a que es preferible que se hable mal de una marca, a que no se hable de ella en absoluto. A su vez, Oscar Wilde dijo una vez “La única cosa peor que hablen de ti, es que nadie lo haga”.

Recuerdo que alguna vez mi profesor de mercadotecnia dijo en una clase “Sí, la mala publicidad por lo general logra un pico de alcance extraordinario. Sin embargo, no conozco a ninguna marca que quiera ser recordada/reconocida por factores negativos”

Este es un tema algo controversial, ya que como vemos y como en muchos otros temas, hay opiniones divididas al respecto. Si bien ambos puntos tienen bases sólidas, tendríamos que analizar el efecto que causa cada situación en particular.

A veces una publicidad bien intencionada puede llegar a herir susceptibilidades o ser políticamente incorrecto para algún sector de la población, en especial desde hace unos cuantos años. Pero lo curioso de todo esto, es que en un número considerable de las veces (por no decir la mayoría) los efectos de la mala publicidad suelen ser positivos para una marca.

Como primer ejemplo, tomaremos uno de los más conocidos, el caso de la mala publicidad de Michael Jackson. Todos sabemos que Michael Jackson es una de las figuras musicales más grandes de toda la historia, pero si analizamos sus ventas a través del tiempo, se puede apreciar una curiosa coincidencia entre sus picos más altos de ventas y sus momentos de mala publicidad, como cuando fue acusado de abuso de menores o cuando salió a su balcón agitando a un bebé.

En mi artículo pasado, les platicaba del caso de la aerolínea estadounidense United Airlanes, que enfrentó varias situaciones virales de mal servicio en un periodo muy corto de tiempo, comenzando esta racha con el caso del pasajero que fue bajado a la fuerza del avión por no querer ceder su asiento voluntariamente. Curiosamente, durante ese periodo, las acciones de la empresa estuvieron en su punto más alto en toda su historia.

Por otro lado, también tenemos el caso de McDonald’s, que perdió millones de dólares cuando algunos medios de comunicación afirmaron que la carne de sus hamburguesas eran de dudosa procedencia y sus ventas cayeron en un 25%.

Aunque la mala publicidad puede ser extrañamente benéfica en algunos casos, ninguna marca quiere ser recordada/reconocida por factores negativos. Todas las marcas se esfuerzan constantemente por mantener una imagen positiva ante sus consumidores, aunque no descartaremos que seguramente muchas campañas de “mala publicidad” son bien planeadas para lograr un gran alcance. Y tú, ¿qué opinas? ¿Crees que la mala publicidad es buena publicidad?

AUTOR

Roberto García

Mercadólogo, músico, amante del cine, la lectura, la ciencia ficción y la comida. Actualmente trabaja como Community Manager en una agencia de publicidad y es editor de un blog independiente de música. A lo largo de su vida ha formado parte de 3 bandas, siendo el guitarrista principal y compositor de la mayoría de las canciones. Defensor de sus ideales y protector del medio ambiente. Tiene una obsesión con la buena ortografía. Uno de sus lemas es: “Disfruta ahora, preocúpate después”. LinkedIn. Instagram: roberto.garciag Twitter: @Roberto_gyg

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