Creatividad

¿Cuál es Pink?

Después de un montón de notas escritas, la amable gente de Roastbrief me permite ciertas excentricidades. Una de ellas es escribir sobre temas que nada tienen que ver con la publicidad pero que a mí me apasionan. Y uno de esos temas es Pink Floyd, la banda que hoy escucho de manera casi exclusiva. Esta banda estaba compuesta por David Gilmour en guitarra y voces, Roger Waters en bajo y voces, Richard Wright en teclados y Nick Mason en batería. Su miembro original y fundador era el guitarrista y cantante Syd Barrett.

Tanto me gusta el grupo, que he ido escribiendo textos breves sobre ellos, en Facebook y Twitter. La mayor parte de estos textitos son datos que a mí me parecen interesantes pero también hay algún chiste suelto por ahí, al que, me parece, no le falta gracia. Ahí van:

1.

Curioso destino el de los músicos de blues Pink Anderson y Floyd Council. No se los recuerda tanto por su música sino porque dieron nombre a una de las bandas de rock más grandes de la historia. Fue así: la banda se hacía llamar Tea Set, hasta que Syd Barrett descubrió que había otro grupo con el mismo nombre y que iban a tocar en el mismo show; como tenía discos de los bluseros ya mencionados, le puso a la banda el nombre The Pink Floyd Sound. Esto sucedió a fines de 1965. Más tarde lo acortaron para crear el nombre definitivo.

2.

El 5 de junio de 1975, Pink Floyd estaba terminando de mezclar el disco “Wish you were here” cuando entró en el estudio un hombre gordo con la cabeza y las cejas afeitadas, y con una bolsa de plástico en la mano. Ni Mason ni Waters lo reconocieron; Richard Wright pensó que era un amigo de Waters, y Gilmour pensó que era un empleado de la discográfica EMI. Al final se dieron cuenta de que era Syd Barrett, miembro original de la banda. Barrett se sentó en el estudio y se puso a charlar con todos, pero su conversación era, según Mason, “inconexa y ausente”. Storm Thorgerson (diseñador de Hipgnosis, que hacía las tapas de Pink Floyd) también estaba allí y dijo que “dos o tres personas del equipo empezaron a llorar”. Barrett anunció que deseaba ponerse nuevamente al servicio de la banda, y los músicos le hicieron escuchar “Shine on you crazy diamond”; Barrett no entendió que la canción hablaba de él. Más tarde ese día asistió a la boda de Gilmour, pero se fue sin avisar ni saludar a nadie. Ningún miembro de la banda volvió a ver a Barrett hasta que este murió, en 2006. Su aspecto durante su visita al estudio, con las cejas afeitadas, inspiró la escena de la película “Pink Floyd-The Wall” en la que el protagonista se afeita las suyas.

3.

“Shine on you crazy diamond” es una suite en 9 partes que abre y cierra el disco “Wish you were here”, dedicado a Syd Barrett. El guitarrista David Gilmour describió la última sección de la suite como “una marcha fúnebre, el panegírico musical de despedida para Syd”. Cuando la canción está por terminar, más exactamente en el minuto 12:12, el teclado de Richard Wright toca un breve fragmento de “See Emily play”, uno de los clásicos de la banda con Barrett.

4.

En julio de 1977, Pink Floyd dio el último recital de una serie en el Estadio Olímpico de Montreal. En la primera fila había varios fans tan excitados y ruidosos, que Roger Waters se hinchó las pelotas y los escupió. Después, Waters le contó al productor Bob Ezrin que se sentía cada vez más alienado en las giras, y que a veces le daban ganas de construir una pared entre él y el público. El incidente terminó siendo la base de lo que iba a convertirse en “The Wall”, uno de los álbumes más exitosos de la banda.

5.

La voz femenina de la canción “The great gig in the sky”, del álbum “The dark side of the Moon”, pertenece a Clare Torry. Era una cantante que solía grabar en Abbey Road; después de escuchar uno de sus discos, el ingeniero de sonido Alan Parsons la invitó a cantar en “The great gig…”. La banda le explicó el concepto del álbum pero no pudieron especificar qué querían de ella para ese tema. Torry improvisó una melodía sin palabras para acompañar el piano de Richard Wright (autor de la canción), pero se avergonzó de su tarea: le parecía demasiado “exuberante”. Salió de la cabina para disculparse con la banda y se encontró con que a ellos les había encantado. Hicieron una selección de las improvisaciones de Torry, la editaron, y eso es lo que se escucha en el tema. Le pagaron 30 libras (suma equivalente a unas 340 libras hoy). Pero en 2004, Torry les hizo un juicio a la EMI y a Pink Floyd reclamando derechos de autor: sostuvo que toda su parte la había escrito ella. La justicia estuvo de acuerdo: en todas las ediciones de “The dark side of the Moon” posteriores a 2005, la canción figura como compuesta por Richard Wright y Clare Torry.

6.

En la película “Pink Floyd-The Wall”, cuando el maestro malvado le saca el libro de poemas al chico, lo que lee en voz alta es parte de la letra de “Money”, del disco “Dark side of the Moon”.

7.

“The Wall” no es el primer álbum donde aparece “Pink” como supuesto integrante de Pink Floyd. Años antes, la canción “Have a Cigar”, del disco “Wish You Were Here”, incluía esta línea que cantaba Roy Harper haciendo de productor discográfico: “The band is just fantastic, that is really what I think. Oh, by the way, which one is Pink?”; aparentemente un ejecutivo discográfico les había hecho esa pregunta alguna vez.

8.

En la muy breve escena del casamiento de Pink, de la película “Pink Floyd-The Wall”, el testigo de boda es Roger Waters.

9.

En la escena de la canción “One Of My Turns”, de la película “Pink Floyd-The Wall”, Pink (Bob Geldof) arroja una botella de champagne contra la pared. A la actriz que comparte la escena (Jenny Wright) no le habían avisado que Geldof iba a hacer eso. Su expresión de terror es genuina.

10.

Los fanáticos de Pink Floyd toman helado oscuro de la luna. (Sepan disculpar.)

11.

Cuando Pink Floyd ya había grabado “Animals” (1977), la firma Hipgnosis empezó a trabajar en la tapa, pero la idea final fue de Roger Waters: en aquel entonces pasaba siempre cerca de la Central de Energía Battersea, a punto de ser cerrada. La banda eligió ese lugar para hacer una foto y le encargaron a la empresa alemana Ballon Fabrik y al artista australiano Jeffrey Shaw la confección de un globo de 9 metros de largo en forma de cerdo. El globo se infló con helio y se colocó en posición para la foto, pero el clima hizo postergar la toma; el globo se soltó de sus amarras y desapareció de la vista. Terminó cayendo en un campo de Kent y rescatado por un granjero, furioso porque le “había asustado a las vacas”. Aunque habían recuperado el globo y sacado nuevas fotos, los diseñadores decidieron agregar la imagen del cerdo a la foto de la planta energética que ya tenían, porque esta les gustaba mucho más. En el corto “Isles of Wonder”, que filmó Danny Boyle para la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, cuando la cámara sobrevuela la Central de Energía se ve un cerdo inflable en el cielo.

Muchas gracias por su atención. Ya pueden volver a leer sobre publicidad y esas cosas.

 

Roberto Patxot

Trabaja en publicidad desde hace más de 30 años, y no tiene ninguna intención de parar. Gran parte de su carrera la realizó en OgilvyOne, donde llegó a ser Director Creativo Regional. Fue jurado en casi todos los festivales publicitarios; ha dado (y da) charlas en varios países de América Latina. Hoy se desempeña como Director Creativo en Ogilvy Argentina, y escribe sobre aquello que le gusta: publicidad, claro, pero también cine, libros, música y otras cuestiones. Padece de una rara versión del Síndrome de Tourette, que lo lleva a compartir con frecuencia chistes tan faltos de gracia como irritantes.

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