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Design thinking: ¡Bien pensado!

¿Qué es el design thinking? Sabemos que es una metodología que actualmente usan algunas empresas para crear nuevos productos y servicios, e incluso procesos de producción. Pues bien, veamos cómo funciona o como lo podemos aplicar…

El design thinking es un concepto, que está directamente relacionado con la innovación y creatividad. Pero va más allá. Surge en parte por la necesidad de que la empresa (marca/producto/servicio) se diferencie dentro de un mercado cada vez más competido. El objetivo de este “pensamiento de diseño” es crear nuevos esquemas que nos permitan detectar el gradiente específico de innovación que usaremos en al momento de proyectar lo que sea que estemos diseñando, llámese objeto, pieza, espacio, etc.

Ahora bien, EN LA PRÁCTICA, ¿cómo se puede aplicar?

Podemos generar nuestro esquema de design thinking con cuatro pasos esenciales. Entendámoslo como nuestra brújula o puntos de partida:

EMPATIZAR

Debemos tener claro que las personas son nuestra fuente primordial de información, por lo tanto habrá que adentrarnos a su entorno (ojo, todo lo que requerimos está ahí). Al ponernos en sus zapatos y al entender su realidad, estaremos experimentando personalmente lo que vive la audiencia. Si empatizamos será más fácil para nosotros detectar sus necesidades y problemas. Logrando esto podemos avanzar al siguiente paso.

DEFINIR EL PROBLEMA

Una vez que identificamos la problemática, podremos establecer cuáles son las áreas de oportunidad respecto al objeto de diseño y al gradiente de innovación que buscaremos aplicar. Al analizar esas áreas de oportunidad evidentemente delimitamos y definimos el problema (lo acotamos) dando paso al siguiente punto.

APORTE DE IDEAS

El brainstorm o aporte de ideas, es nuestro verdadero “pensamiento de diseño” — yo considero—. Aquí se establece junto con otros campos de especialidad: la solución, el programa y el gradiente de innovación más optimo para el proyecto. La solución (o idea) elegida empezará a tomar forma y continuará hacia su materialización. Se transforma hacia lo tangible en nuestro último paso.

PROTOTIPOS – PRUEBAS – EVALUACIÓN

Se materializa, se prueba, se evalúa. Este proceso se planea para reducir los errores del objeto final, no importa cual sea. Es decir, aquí podemos seguir ajustando nuestro programa, la configuración del objeto y el gradiente de innovación… hasta que el usuario final pueda tener acceso a él, como producto o servicio final.

Para concluir, podemos decir que el design thinking es una herramienta que nos permite visualizar el aprendizaje y el fracaso como un proceso que nos conduce al resultado deseado.

Me despido, soy Erika. Ustedes ¿qué opinan?

¡Hasta la próxima!

Erika Valenzuela

Originaria del DF pero radicada en Ciudad Juárez, es diseñadora gráfica, en el 2008 comienza la maestría en Diseño Holístico donde se adentra a investigar, publicando sobre temas como tecnología, diseño y entorno social. Dede entonces continúa escribiendo, emprende proyectos de diseño y ha dado conferencias. Este año ha publicado en la revista Código en sus versiones impresa y electrónica, es colaboradora también del blog GraphicLust y es editora en FOROALFA. @dgraphicstyle.

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