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4 lecciones tipográficas que aprendí haciendo tarjetería

No soy diseñadora ni mucho menos, pero trabajo muy de la mano con ilustradores y profesionales del diseño que me han enseñado a ver más allá de lo “bonito” que puede llegar a parecer algo, para ellos, el objetivo siempre es lograr una composición atractiva con fuentes legibles que permitan que el mensaje realmente llegue como debe ser.

Justo en estos momentos, me he puesto a diseñar mi tarjeta de bodas (junto a un profesional claro está) y me he dado cuenta que normalmente cometemos algunos errores de tipografía, bien sea porque lo vimos en algún otro lado y nos pareció “lindo” o por creer que en diseño todo es posible.

Conceptos básicos

El interletraje hace referencia al espacio que se añade entre letras con fines determinados, este término se aplica a dos tipos distintos de espaciado:

El kerning que es básicamente el espaciado entre pares determinados de caracteres, con el propósito de compensar ópticamente sus diferentes formas y que no dé la sensación de que están más juntas o separadas del resto, mientras que el traking, funciona a través de un rango de caracteres o párrafos enteros, es decir, se añade sistemáticamente entre las letras de un texto con funciones estéticas.

Una vez comprendido esto, sabemos que aunque no seamos los hiper-mega-expertos, hay parámetros estéticos que definen muy bien cuando algo está bien y cuando no lo está.

Lección #1 Pueden ser similares pero jamás iguales

Las fuentes son como las mascotas, cada una es distinta aunque sean de la misma raza, recuerda que no existe algo como “esa letra es igualita a”, puede que sean de la misma familia pero para un conocedor estarás cometiendo un crimen, por ello, si tenemos definido nuestro objetivo y a quienes queremos llegar, será mucho más fácil saber qué tipo de fuente usar.

Un truco que no falla, es pensar en las tipografías como si fuesen tonos de voz, no es igual una fuente para identificar un local de comida rápida, que uno de comida asiática gourmet, así que la próxima vez que tengas una duda, debes imaginar que la letra te habla y ese mensaje tiene un tono específico.

Para mi tarjeta fui bastante osada, usé dos tipografías que quedan justo con lo que me gustaría hacer ese día, imaginé algo muy clásico por lo de la boda eclesiástica y una un poco más relajada sin dejar de ser seriecita, por lo de la recepción (las confiables Pf Regal Discplay y Futura)

Lección #2 No combines dos tipografías similares

Ya quedamos claros que cada fuente es diferente aunque se parezcan, pero la idea del uso de fuentes combinadas, es eso, combinarlas. ¿Qué pasa cuando son muy parecidas entre sí?, la imagen visual decae en el sentido de no tener personalidad y termina por no llamar la atención (en el buen sentido).

Todo dependerá de una buena combinación de fuentes que se complemente, es decir, que las tipografías que finalmente escojas, compartan ciertas cualidades para que al final el mensaje que quieras dar sea el adecuado.

Lección #3 No usar sólo mayúsculas

Personalmente no entiendo la manía de usar tipografías que sólo vienen en mayúsculas, aunque parezca elegante para algunos, otros nos sentimos ofendidos como si nos gritaran por lo que es más eficaz inclinarse por fuentes dinámicas que incluyan minúsculas.

Un detalle muy importante, es ser consciente que la mayoría de nosotros relaciona palabras mediante formas y cuando nos topamos con una línea escrita en mayúsculas, nuestro recorrido visual no la sigue.

Lección #4 Olvídate de las fuentes clichés

Mi parte favorita, cuando comencé con la idea de mi tarjeta lo primero que dije “quiero una letra pomposa muy gótica” y no, no todo debe ser así, es igual o peor que apelar por las fuentes que tenemos por defecto en el computador y que muchas veces no aportan mucho de personalidad.

Lo mejor es investigar, buscar fuentes alternativas a través de bancos de tipografías gratuitas y experimentar qué va mejor con qué cosa.

Aprovecho para enviarle muchos saludos y un enorme abrazo a mi diseñador de cabecera que me entiende, me comprende y me tiene una paciencia infinita, tal vez sea por eso que decidí casarme con él.

Katherine Guaramaco

Licenciada en Comunicación social y periodismo, consultora editorial y echadora de cuentos por siempre. Una vez me dijeron que no podía ser community manager y terminé siendo periodista digital, webmaster, gestora de contenidos y redactora creativa. A esa persona le mando saludos 😀 Para más cuentos: Crónicasdesdemercurio.wordpress.com. Si me los quieres echar a mí: @Katherine_zgs

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