Comunicación

Conectados a la conexión

Todos tenemos la sensación de vivir en unos tiempos más vertiginosos que nunca en la historia que hemos conocido. Las cosas cambian a nuestro alrededor a una velocidad que llega a marear, y es algo que se percibe, en lo personal, en lo social y lo profesional. Tenemos que tratar de movernos a la vez que el resto del mundo, y evitar que las nuevas circunstancias nos pillen con el paso cambiado.

Se supone que Internet es un medio de difusión y de comunicación omnidireccional, que permite la libre expresión y facilita el compartir los saberes y las opiniones, pero está claro que incluso Internet tiene fronteras demarcadas por mucho que algunos digan que no. Idealizamos a la electrónica, y eso que no es tan prodigiosa como parece a simple vista. Internet podría no ser tan ilimitado como pensamos.

Nos encontramos en una época repleta de prodigios y cacharros tecnológicos, que ya asumimos como partes fundamentales de nuestras vidas. No siempre fue así, pero en los últimos años, han ido apareciendo, y continúan así,un gran torrente de ingenios tecnológicos, tanto físicos como virtuales, y gradualmente se han integrado completamente en nuestras vidas, tanto que si nos los arrebataran de pronto, no sabríamos bien cómo funcionar sin ellos.

Y es que hemos integrado tan profundamente en nuestras personas la tecnología, que casi ni sabemos comunicarnos si no es a través de ella, ya sea mediante telefonía,como redes sociales, blogs, chats, etc.  La cuestión es bastante ambigua, ¿la tecnología mejora aspectos de nuestras vidas, o por el contrario hacemos un mal uso de ella, pasando a abusar y depender de la misma? 

Veamos, hay gente que está desarrollando nuevas adicciones relacionadas con el medio que hasta hace bien poco eran inexistentes e inimaginables,  como la noticia de hace cierto tiempo sobre los adictos al móvil. También existen numerosos casos de personas que detallan absolutamente todos los aspectos de sus vidas por medio de las redes sociales.

Yo mismo estoy metido en el mismo saco, participando en webs y blogs, así como en varias redes sociales, lo que a veces me lleva a la reflexión sobre si es correcto el uso que yo les doy, y sobre todo si realmente son medios de comunicación y difusión, o por el contrario son medios de auto-aislamiento y de onanismo egomaniaco,  que dominan nuestros impulsos y nuestras vidas.

Quizá alguien debiera instruirnos en una correcta utilización de todos estos instrumentos y herramientas antes de comenzar a utilizarlos, para de este modo se obtuvieran los efectos deseados y no contraproducentes como les sucede a muchas personas y organizaciones.

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