Diseño

¿Dónde está el buen diseño?

La ética, como si fuera nuestra responsabilidad, debe regirnos en cualquier área en la que nos desempeñemos, y por supuesto nosotros debemos enfocarnos en esa responsabilidad de un buen diseño, ese diseño que desarrollamos con base en un objetivo creativo, no solo con una intención meramente “comercial”.

Empecemos a conceptualizar ¿qué es ética y qué es un buen diseño? Algunos han caracterizado como ética al estudio del arte de vivir bien, acompañándose de reglas de buena conducta y refiriendo al conjunto de valoraciones generales de los seres humanos que viven en sociedad. Ahora bien, bajo esta mirada el buen diseño es justamente ese oficio que busca resolver alguna problemática bajo la perspectiva de mejorar la calidad de vida del individuo, es decir, tiene un enfoque centrado en servir al usuario. Hay muchos conceptos que podemos englobar aquí, tales como intereses, exigencias, transparencia, franqueza, fidelidad, etc., digamos que son características de nuestra disciplina viéndolo como un buen diseño.

Hasta aquí ya sabemos qué es, pero ¿EN DÓNDE ESTÁ EL BUEN DISEÑO? De inicio, no lo vamos a encontrar en la primer idea, tampoco en la idea más abstracta (ni en el punto medio de ambas).

Más bien es todo un proceso que conlleva varios aspectos:

Entrega.

Considero inevitable, que un proyecto de diseño sea planeado estratégicamente en conjunto con el cliente, esto significa una gran responsabilidad por parte del diseñador puesto que representamos una guía y un apoyo para ellos. Un diseño, debe cautivarnos per se, el concepto creativo debe llevarnos como diseñadores a la acción, a la aplicación y a la entrega. Si nos apasionamos y si aplicamos nuestra energía creativa,  ahí estará el cause del buen diseño.

Reflexión.

¿Qué supone reflexión? Pensar en el concepto del diseño y en el usuario. Debemos detenernos y preguntarnos acerca de la audiencia, la función del proyecto que vamos a desarrollar y la forma, esto es, para quién? para qué? y cómo? Una vez comprendida la función debemos buscar las mejores posibilidades y alternativas dentro del proceso creativo para poder encausarlo y darle sentido. Si nos detenemos a reflexionar sobre este abanico de soluciones nos daremos cuenta que también ahí estará el buen diseño.

Saber optar.

Mencionamos arriba que como creativos debemos reconocer la mejor alternativa para resolver el objetivo. Aquí lo importante es contrastar, aceptar y rechazar conceptos e ideas que le vayan (o no) al proyecto. Es decir, saber optar, decidir asertivamente y generarnos experiencia… invariablemente nos llevarán al buen diseño.

Y finalmente Actuar.

El diseño necesariamente es acción, como se dijo al inicio, el proyecto debe movernos y nos debe llevar a la entrega. Pensar en el usuario con el fin de mejorar su calidad de vida. Así que, la única manera de poder materializar y objetivar el buen diseño es accionando e insertando nuestros piezas en el entorno adecuado y con la audiencia adecuada.

¿Ustedes qué opinan?

 

Erika Valenzuela

Originaria del DF pero radicada en Ciudad Juárez, es diseñadora gráfica, en el 2008 comienza la maestría en Diseño Holístico donde se adentra a investigar, publicando sobre temas como tecnología, diseño y entorno social. Dede entonces continúa escribiendo, emprende proyectos de diseño y ha dado conferencias. Este año ha publicado en la revista Código en sus versiones impresa y electrónica, es colaboradora también del blog GraphicLust y es editora en FOROALFA. @dgraphicstyle.

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