Comunicación

Escribe una tesis

El momento en el que decidí que una tesis sería la forma indicada para titularme lo recuerdo como si hubiera sido ayer. Esa, fue una de las decisiones más bonitas, pero difíciles de mi  vida. El punto, hasta ese momento, no era a que tema le daría desarrollo, sino más bien, cómo empezaría y cómo –encomendando mi alma a alguna divinidad– la terminaría.

Al principio, creí que el tema que había elegido iba a cambiar al mundo en un abrir y cerrar de ojos y todo sería diferente. Después de mi primera revisión, esa idea se fue al garete junto con mis ilusiones, y mi firme pensamiento de terminarla a la par de la carrera.

Mi error, el cual hoy ya puedo ver, fue empezar el proyecto subestimando la importancia y dificultad de aventarse sin paracaídas al abismo llamado “hago la tesis rápido con un tema que le guste al profe y ya”  y no creer, que escribir una tesis es algo así como un “hasta que la muerte
–tu director, tu flojera, tus fiestas, tu apatía y tu desidia– nos separe”.  Porque una cosa es decir que la vas a hacer y otra muy diferente es sentarte por días, meses y hasta años a desmenuzar un tema y explicarlo de la forma más sencilla posible.

Empezar a hacerla no es nada sencillo y una vez que cruzas ese puente de la mediocridad empiezas a descubrir fragmentos de ti, que no sabías siquiera que existían.

Elegir el tema, como ya lo mencioné no puede ser tomado a la ligera, pues es algo que vas a tener que ver, pensar, soñar, meditar, escribir, borrar y volver a escribir cientos y cientos de veces. A la par, vas a tener que leer inconmensurables textos que versen acerca de la misma cuestión y que explican de diversas maneras el argumento en el que basa tu investigación.

Entonces, si es tan difícil ¿Por qué te digo que escribas una tesis?, ¡Fácil! Escribir una tesis te abre la mente, te catapulta a otro nivel de forma de pensar, te ayuda a comprender que para conseguir lo que deseas tienes que trabajar conciezudamente  y por un largo tiempo. Te ayuda a entender que no siempre las cosas son como tu creías que eran y aprendes a desarrollar mucha, mucha paciencia.

Establezcamos entonces, el hecho innegable de que desarrollar una investigación para obtener un grado universitario superior, es complicado. Pero es ahí, donde las personas se separan en dos grupos, los que quieren las cosas fáciles y los que quieren trascender.

Y no estoy hablando de que unos sean mejores que los otros, sino que aquellos que dedican tiempo a realizar una investigación es porque encontraron un tema que los llena, los pone a volar y los mantiene a la vez en sintonía con otras personas que tienen información que puede ayudarles en la pesquisa, generando con esto, relaciones interpersonales más fuertes y posibles contactos de trabajo .

El hacer una investigación con lineamientos bien establecidos que hable de un tema que amas es una forma de decirle al mundo y a los futuros reclutadores que estás aquí para romperla y no dejarte vencer por los eventuales problemas de la vida, que a pesar de las adversidades y de las personas en tu contra, tú vas a seguir al pie del cañón esforzándote hasta el final.

Escribir miles de palabras para una tesis te hace un mejor conversador y un profesional capaz de expresar ideas completas con fluidez, redactar mejor, corregir errores ortográficos y desarrollar habilidades lógicas que ayudan en la resolución de problemas en la vida diaria.

¡Escribe una tesis! Porque al hacerlo sabrás si amas u odias lo que estudiaste y si eres capaz de cumplir un compromiso enorme contigo y con tus sueños.

AUTOR

Tita Cabrera

Creativa, divertida y apasionada son las palabras que me definen como persona y profesional. Soy ingeniera aunque nadie me lo crea –muchas veces yo tampoco-.
Fiel amante de la creatividad multicultural, el café tibio, los perros y los viajes low cost. Quiero romper al mundo y que él me rompa a mí.
www.titacabrera.com  FB/IG /BH: holatitacabrera

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