Comunicación

Carta para psicólogos: creo y espero que sea la hora de decir no más

Estamos en el mundo del bullying, acosos sexual, riesgo psicosocial, pedófilos dando clases en escuelas públicas y privadas, entre otras cosas. Este mundo se mueve delante de nosotros y nuestro silencio para que florezcan los chamanes falsos y las prácticas esquizofrénicas de terapias alternativas sin ningún sustento, sin ningún estudio, otros, los gurús de la inteligencia emocional y de la programación neurolingüística, que muchas ocasiones no han terminado ni el colegio o que su título es de contador o abogado, hacen de las suyas a vista y paciencia de los que se quemaron las pestañas durante cinco años en la facultad de psicología en las distintas universidades del mundo, y también de otros que poseen maestrías y PHDs en psicología.

Estimados compañeros es hora de unirnos, dejar a un lado el Ego y el creer que somos dueños de la verdad para discutir todo lo que los demás publican, creen o proponen, demos paso a la unidad, es un mundo caótico donde se necesitan psicólogos, los de verdad, no esos que se refugian en la academia para repetir como loros, lo que otros tal vez ni experimentaron, tampoco los que creen que debemos escondernos en rituales de hippies, lo que se requiere son esos profesionales que priorizan al ser humano.

Sé que muchos de nuestros colegas solo ingresaron a la carrera para sanar heridas o porque no sabían qué estudiar, muchos no quieren lo que hacen y prefieren ser vicepresidentes de la república o asambleístas, otros solo prefieren esconder su intelecto para criticar desde la clandestinidad, pero éste no es el momento para eso, hoy se requiere que propongamos cambios reales en la sociedad, nuestro trabajo es fundamental para generar cambios reales en la colectividad, desde nuestra trinchera se viven familias mejores que generan mundos mejores.

Hay casos como el de Ecuador, donde no tenemos un Colegio de Psicólogos, pero ¿cómo habríamos de tenerlo si ni siquiera logramos ponernos de acuerdo en cosas básicas de nuestra profesión, el ello, el yo, el superyó, los Arquetipos, etc.? Además nos creemos dueños de la verdad y creemos tener la capacidad de cuestionarlo todo, todo es criticado, pero en el momento de unirnos, sacamos la cabeza para demostrar nuestras diferencias ya sea por corrientes psicológicas o por especializaciones entre Industriales, Organizacionales, Clínicos, Educativos, Infantiles, Generalistas, etc.

Esto debilita nuestra profesión, por otro lado, gremios sólidos de profesionales logran estructurar que las legislaciones de sus países incluyan la obligatoriedad de contratar graduados de esa carrera en empresas públicas y privadas de acuerdo a un número de trabajadores o un nivel de riesgo.

Y si por un momento dejamos nuestros egos y nos integramos aportando con nuestro conocimiento generando así, apoyo para lograr un mundo menos violento y más humano, ¿acaso no somos críticos de la falta de humanidad diaria? Yo por lo menos critico que muchos de nuestros países consideren más importante un clásico de fútbol o una super contratación del equipo más popular del tal o cual lugar que reformas educativas reales, creo que día a día despertamos con el dolor de nuestros congéneres por las malditas guerras y por la corrupción que están encubiertas por el silencio de distintas profesiones. Creo y espero que sea la hora de decir no más.

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