Creatividad

La importancia de la estética para un creativo

Era una fresca tarde de primavera cuando la vi llegar. Sentí aquel agradable olor floral proveniente de su cabello recién lavado -o al menos eso imaginé yo-. El suave óleo en sus labios que anunciaba sutilmente una boca próxima a besarme. Una línea invisible dividía de manera simétrica su rostro como un reflejo; todo esto reunido fue la fuerza que hizo sentirme atraído hacia ella.

Para recrear la breve escena anterior, tu cerebro echó mano de algunas emociones y procesos de pensamiento tales como imaginación, memoria, inspiración, deseo, excitación, entre otros; todo situado bajo un velo estético digno de los mejores spots de perfume o lencería, transformando unas cuantas líneas en un cortometraje. Si no fue así, continúa leyendo.

Una rápida búsqueda arroja un resultado de la definición de estética asumiéndose como la rama de la filosofía que estudia la esencia y la percepción de la belleza.

No podremos negar que todos admiramos lo bonito, desde un paisaje natural, una antigua catedral o una pintura rupestre, hasta la elección misma de nuestra pareja; y aunque lo bello sea un concepto relativo en muchas culturas o creencias; al final todos coincidimos que la belleza es algo que buscamos tener cerca de nosotros.

En lo comercial, lo estético es un mandatorio. Como creativos lo bello nos inspira y la estética aplicada por los diseñadores a cada producto que usamos es crucial para sentir afinidad hacia aquellos. Teléfonos, autos, casas, ropa, comida,etc., entre muchos otros objetos que vemos diariamente, son regidos por las leyes de la atracción.

Desde el principio de los tiempos, el humano ha sido seducido por todo aquello que le produce placer y en cuestión de belleza la naturaleza se pinta sola. Muchas formas de los objetos que utilizamos a diario están inspiradas en aspectos orgánicos. Si alimentamos a nuestra mente con elementos bellos basados en lo natural, seremos más propensos a crear cosas hermosas familiares al ojo humano.

En gran medida la estética en los seres vivos es probablemente la responsable que continúe la especie. En su tratado del Origen de las Especies de 1859, Charles Darwin dijo que a través de la selección natural los seres vivos evolucionamos, somos atraídos por la belleza de nuestro alrededor para así preservar la vida en el planeta.

Pero esta estética no sólo es visual sino que involucra todos los sentidos, es armonía y sonoridad; si algo tiene estructura y equilibrio es muy probable que seamos atraídos por ello.

Hace tiempo asistí a una conferencia del diseñador austriaco Stefan Sagmeister – Why Beauty Matters, un asombroso tratado de cómo admiramos la belleza, la estética, el diseño y su importancia en nuestra vida.

En su charla, Stefan explicaba lo perezosos que somos al pensar; siempre buscamos las mismas soluciones que antes nos funcionaron. Relativo a cuestiones creativas, Sagmeister menciona que el error más grande que cometemos es copiar el trabajo de otros; de esa manera seguimos moldes ordinarios y no creamos nada diferente. El reto es obtener ese antecedente y reinterpretarlo desde nuestra propuesta original.

Para entender mejor la belleza hay que experimentarla. Dale a tu mente grandes dosis sensoriales, admira el arte, lee libros alucinantes, huele la naturaleza, escucha música estimulante, siente la textura de todo objeto o come cosas que te provoquen placer. Si le damos una nueva dimensión a nuestra relación con la belleza, podremos ser un agente de ella.

En resumen, busca cosas que te provoquen placer y será más fácil replicar ese gusto, deja atrás la idea que la estética es un tema frívolo o superficial. El constante estudio de la belleza a tu alrededor, representa una herramienta útil para tu trabajo… y como dijo Roberto Benigni: La vita è bella.

Etiquetas

Artículos relacionados

Otras Recomendaciones

Close
Close
Close