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Arctic Monkeys o las metamorfosis musicales

Arctic Monkeys es una banda que supo consolidarse en la escena del rock contemporáneo. Al igual que otras agrupaciones, los músicos de Shetfield, Reino Unido, desarrollaron una serie de estilos que plasmaron en cada EP desde Whatever People Say I’m, That’s What I’m Not (2006).

Si hay algo que podemos asegurar es que Arctic Monkeys sabe cómo reinventarse. Cada álbum es único. No todas las bandas logran adoptar diversos géneros sin perder su estilo: The Beatles, por ejemplo, es una agrupación que explotó su creatividad sin distanciarse del sonido original. Basta escuchar Revolver y contrastarlo con Abbey Road para notar el desarrollo y rectificar la esencia beatlesca; AC/DC, por el contrario, con la misma fórmula, expone un rock enérgico que pocos lograrían.

En cada trabajo de Arctic Monkeys podemos apreciar cambios importantes en su estilo; la banda inglesa no sólo se enfoca en su sonido, también modifica su escenario, outfit y gran parte de su equipo musical. De 2006 hasta el año actual, Arctic Monkeys se arrojó al escenario, en la época Humbug, con un cabello desaliñado y un atuendo casual hasta llegar al aclamado AM con un peinado engominado y exóticos atuendos. Además, debemos añadir la cantidad de bajos, guitarras, amplificadores, pedales y sets de batería que han desfilado en cada época de Arctic Monkeys. La innovación en los rasgos musicales y extramusicales es un aspecto que los caracteriza.

Con el próximo lanzamiento de su nuevo álbum, el siguiente 11 de mayo, no podemos esperar otra cosa sino una drástica evolución en su estilo. El pasado 2 de mayo, Arctic Monkeys ofició un concierto en San Diego, California, donde presentaron, por primera vez, algunas canciones que conformarán su más reciente material: Tranquility Base Hotel & Casino. Temas como Four Out Of Five, One Point Perspective, She Looks Like Fun y Tranquility Base Hotel & Casino son algunas de las canciones que ambientaron la noche tras una ausencia de alrededor de 5 años sin nuevo material. Al setlist también se añadieron temas de todos los discos: Do I Wanna Know? (AM), Crying Lightning (Humbug), The Hellcat Spangled Shalalala (Suck It And See), Brianstorm (Favourite Worst Nightmare), y, por supuesto, I Bet You Look Good On The Dancefloor (Whatever People Say I’m, That’s What I’m Not).

La estrategia de no lanzar ningún single hasta la fecha oficial de estreno resultó todo un éxito, pues desde su publicación el 5 de abril en YouTube, el teaser de 41 segundos ha adquirido casi 4 millones de visitas.

La banda liderada por Alex Turner demostró en el escenario que no sólo el punk puede apropiarse de su clásica Fender Jazzmaster; el bajeo de Nicholas O’Malley ahora lidera con tintes de rock psicodélico y, similar a su trabajo en AM, algunos beats de Hip-Hop; Helders, en armonía con O’Malley, ofrece ritmos simples, pero contundentes; Cook dejó su Telecaster para adentrarse en un sonido más robusto, pero conservando las modulaciones que lo caracterizan.

Los temas que conforman Tranquility Base Hotel & Casino siguen el esquema de armonía de voces que implementó Arctic Monkeys desde AM, suaves rasgueos de Folk al estilo Leonard Cohen, una envolvente lírica y cálida voz, así como un considerable incremento en los teclados y sintetizadores. Destaca la ausencia de riffs poderosos y complejos remates de batería que tanto caracterizaron a la banda durante su ascenso a la fama.

Por otro lado, el sonido de Arctic Monkeys recupera un poco del estilo de The Last Shadow Puppets, banda donde participó Turner con Miles Keane. No es una sorpresa, pues Turner indicó que Tranquility Base Hotel & Casino tendría influencias de clásicos como David Bowie y Lou Reed, mismas pautas que guiaron Everything You’ve Come To Expect, segundo material de la agrupación liderada por Turner y Keane.

Al igual que Lana del Rey, cantante con quien la banda tuvo contacto para las grabaciones de su nuevo material, el estilo de Arctic Monkeys nos recuerda a los gangsters italianos y norteamericanos: abrigos, colores opacos pero exóticos, cabello largo. Turner sabe plasmar esta actitud en el escenario, pues vemos a un frontman mucho más seguro y dinámico que el joven de Shetfield que, enérgico, rasgaba acordes en su Stratocaster mexicana para tocar I Bet You Look Good on The Dancefloor.

Tranquility Base Hotel & Casino promete mucho. Sin embargo, hasta su lanzamiento el próximo viernes, sólo podemos decir: Take it easy for a little while.

AUTOR

Beto Fong

Estudiante de lingüística y literatura hispánica.
Sígueme en Twitter como @Beto_Fong

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