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La chaira arrepentida y la panista actriz

Más allá del tormento que resulta la propaganda electoral en los medios tradicionales de comunicación, invadiendo nuestros hogares, oficinas y automóviles con su continuo bombardeo de 30 segundos de cancioncitas y burradas que nada tiene que ver con propuestas y soluciones a los votantes, tenemos la guerra en Internet donde los partidos se han dado vuelo haciendo videos que achacan a la competencia y se ve claro quién los hizo como en el caso de la producción de la niña bien y Morena.

En ese mismo tenor se encuentra la nueva producción del PRI “La chaira arrepentida” y ¿por qué me atrevo a asegurar que es producción del PRI? porque nadie en México cree que el candidato de ese partido —no importa lo inteligente y bueno que sea— vaya a ganar, la marca, en este caso, el partido que lo envuelve es la peor y probablemente como partido están más preocupados por levantar la pedacería de lo que quede de ese instituto político que por promover realmente el voto de una causa perdida.

Además, el humor involuntario de los responsables resulta un tiro por la culata para el candidato del partido oficial. El estribillo de la cumbia de la chaira arrepentida dice: “Antes era chairo pero todo cambió, sus colores pintaron mi corazón, todos juntos seremos testigos de cuando gane el que tiene vitíligo”.

En uno de los primeros spots del candidato José Antonio Meade él mismo jugaba con el asunto de su condición al decir que eran las únicas manchas en su vida. Lo cual, dicho por él mismo parecía minimizar algo que algunos de los intolerantes caricaturistas de La Jornada habían estado explotando al dibujar al candidato, incluso intentaba humanizar a Meade distanciándolo de la clase política priista, en una fórmula muy priista de propaganda que es poner a sus candidatos junto a jóvenes universitarios, qué son los que menos votan y simpatizan por el partido y sus candidatos.

Pero en la cumbia suena como desprecio, como algo que marca a Meade y no de la mejor manera. Pero, en fin, debe ser muy difícil para los publicistas del candidato oficial tratar de levantar una campaña que en las imágenes de mítines y reuniones a las que asiste Meade se ven cada vez más vacías e incluso gente saliéndose de los foros cuando el candidato priista toma la palabra.

Lo que es manifiesto es el lenguaje de odio que promueven los partidos políticos al crear estereoptipos de las personas, y mientras la chica bien viaja en carro y depende de sus papás, la chaira bebe caguamas y tiene un poster del “Che” Guevara. Una vergüenza más a candidatos sin propuestas y a publicistas que desconocen cuál debe ser su responsabilidad como voceros de políticos.

Por otra parte, apareció un video de la candidata del Frente al Senado de la República, por la Ciudad de México, Xóchitl Gálvez, disfrazada de Andrés Manuel López Obrador y despreciando a todos “los candidatitos” de Morena que para tener cierta relevancia necesitan promoverse con fotos al lado del candidato presidencial de Morena. Ella asegura que no necesita de padrinos para ganar y finaliza con la frase; “Mi xochitlcleta, no la tiene ni Obama.” La propaganda pierde cualquier contundencia porque la delegada de Miguel Hidalgo con permiso pretende estar haciendo Stand up, incluso con risas grabadas a lo largo del video como sugiriendo que es gracioso lo que en realidad es patético. Lo que es cierto, es que los desconocidos candidatos de Morena y los conocidos también, sólo saben fotografiarse con Andrés Manuel y hablar de él como quien habla del representante de Dios en la tierra.

Sí, Andrés Manuel carece de propuestas lógicas, los candidatos de su partido carecen hasta de la idea de por qué y para qué son candidatos, algo muy similar a la candidata del PRD a la alcaldía de Ciénega de Flores, en Nuevo León Mirella Ornelas García, quien no supo ni por qué ni para qué está en la candidatura y cuyo video se volvió viral y puso en evidencia cómo para la gran mayoría de los aspirantes a puestos de elección popular la política es un pretexto para enriquecerse, sin el menor compromiso con los ciudadanos. Pero lo mismo aplica al video de la candidata al senado por el Frente para la Ciudad de México, quien además de mostrar y exhibirse como una pésima imitadora y un sentido del humor autocomplaciente, el video de Xóchitl Gálvez, más allá de dejarnos en claro que ella es una self made woman, carece de propuesta alguna a lo que hará en el recinto legislativo de Paseo de la Reforma.

Y junto con toda esta propaganda basura que llena Internet y los balconeos a pseudo-políticos de todos colores e ideologías, apareció otro video de pena ajena; Un candidato del PRI en el estado del San Luis Potosí subió a las redes un video donde el payaso disfrazado de político baila con un burro. Más allá de lo ridículo de José Luis Romero Calzada, candidato por su partido a diputado federal, el individuo debería ser acusado de maltrato animal al obligar al burro a moverse conforme él quiere.

A un mes de las elecciones, lo único que queda claro es que para los candidatos las campañas son un circo donde todo se vale, donde el dinero de los ciudadanos sirve para pagar cualquier ridículo y frustración que exista en el alma del candidato y los electores son simples espectadores obligados a mirar con hartazgo ese espectáculo multipistas donde se hace de todo menos política.

Armando Enríquez Vázquez

Productor de televisión, escritor desde hace más de veinticinco años, columnista en diferentes publicaciones virtuales e impresas. Oriundo y transeúnte de una de las ciudades más pobladas del mundo de la que estoy orgulloso. Mis encuentros y desencuentros con la publicidad se han hecho muchas veces desde el terreno del receptor del mensaje y no del emisor. Me ocupan entre otras cosas el futuro de los medios, el abuso de la palabra creatividad y el desarrollo de contenidos atractivos en diferentes medios.
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