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Filosofía Generacional

Todo ser humano, necesita sentir que su paso por la Tierra no ha sido baldío y que en cierto modo han dejado huella, aunque sea a pequeña escala. El camino hacia la realización personal tiene mucho que ver con la idea de que nuestras acciones tengan un efecto positivo para la sociedad y no sólo en nosotros mismos.

Para ello los conceptos son una fuente muy importante que no so?lo sirven para pensar el mundo sino tambie?n para justificar nuestra propia posicio?n en e?l. Y el concepto de filosofía de vida es uno de ellos, una expresión que sirve para describir un conjunto de ideas y actitudes que forman parte de la vida de una persona o un grupo de personas.

La filosofía de vida es la forma en que una persona decide cómo vivir. En muchas ocasiones, esta forma de ver la vida está muy relacionada con una religión pero también varía enormemente según el contexto de cada persona, pudiendo estar enormemente influenciado por factores sociales, políticos o económicos.

De aquí, que en ocasiones dos personas pueden llegar a tener un choque entre ellas debido a un punto de vista diferente sobre su propia filosofía de vida. – Baby Boomer vs Gen X vs Millennials, por ejemplo –  estos choques vienen generados sobre todo por las diferencias culturales y/o generacionales entre ambos, lo que les lleva a entender la vida desde posiciones antagónicas.

Aquí es donde todo surge. Hay dos generaciones que están chocando en la actualidad.

Y es que olvidamos que cada generación es marcada por distintas cuestiones sociales. Mientras que para tus abuelos era normal que los hombres fueran reclutados por obligación para la guerra, nuestros padres heredaron un mundo lleno de conflictos cuyo distintivo fue el fin del estado de bienestar – aquel que garantizaba ciertos derechos sociales-, en contraste a nosotros , que empezamos a crecer en un mundo “más prometedor”.

Pues crecimos de la mano de los avances tecnológicos, se nos caracteriza por el uso masivo de las redes sociales y nuestra “familiarización” innata con la comunicación, los medios y la tecnología digital…

Si bien la filosofía de vida tiene mucho que ver con la búsqueda de la sabiduría y el autoconocimiento. En este sentido, nosotros buscamos en una serie de normas, valores e ideas  “establecidas” por nuestros padres, una forma de vida que nos permitan articular de manera ordenada nuestra vida, de forma que consigamos la estabilidad personal, profesional y espiritual.

Somos una generación que buscamos un buen ambiente de trabajo, un ambiente donde podamos ser propositivos, una generación que está cambiando los patrones de consumo y la adaptabilidad laboral en diversos sectores. Una generación donde observamos que el mercado laboral sólo nos hace pensar que la mejor opción será vivir de negocios propios, una nueva generación de pensamiento, una generación donde somos conscientes de problemáticas mundiales y actuamos en pro de solucionarlas.

Y aquí nace otro problema, el Job Jumper, conocido sólo por durar seis meses en un trabajo, al formar parte de una generación que desea sacar el mayor provecho a la vida, abiertos a los cambios, vivir de lo que nos gusta y buscar la felicidad en todo lo que hacemos, conectados con el mundo, acostumbrados al trabajo colaborativo y flexible, a compartir nuestro conocimiento, a innovar; y todo ello aderezado con grandes dosis de pasión. Se nos olvida que los que reinan las empresas son las generaciones de nuestros padres y abuelos.

Pensamos que los jefes no son iguales a nosotros y no conectan con sus empleados por el simple hecho de estar preocupados por la productividad – léase máquinas y no humanos –  y no por la afectividad y la real vinculación con las empresas; en contra parte, la generación de los baby boomers que se concentra en continuar con las viejas prácticas que siempre le han funcionado y representa certidumbre empresarial, respondiendo a un modelo clásico.

Lo que genera que algunas empresas eviten la contratación de este sector de la población, mientras que otras deciden arriesgarse, con el objetivo de obtener ideas frescas. Pues al ser generaciones donde la mayoría de las decisiones y/o propuestas se los dejan a puestos directivos, los pequeños Millennials que llegan al mundo laboral, no se siente valorados por no poder expresar sus ideas a bien de la compañía.

Pinche Millennial sentido no aguanta nada – dirás -, son impacientes, malcriados… Así que déjame decirte, que Joel Stein describió a los Millennials como narcisistas, flojos y superficiales en un artículo en TIME, mientras que la Generación X fue definida como superficial, poco ambiciosa y apolítica… por la misma revista.

Todo es un ciclo, no lo olvidemos, la palabra Millennial se está volviendo a poner de moda, el problema es que en la actualidad hay dos generaciones que están chocando, y lo que se debate al chocar dos generaciones, son el poder y el control, y si no logramos coexistir, aprovechando la juventud y la experiencia, México tendrá un bache laboral. Pero tal vez así, surja un gran boom en emprendimiento.

Vale la pena observar las cosas positivas de las nuevas generaciones; impulsarlas, potenciarlas, y en vez de incurrir en una crítica insulsa hacia ellos, voltea a ver lo que estos jóvenes y niños están haciendo, dándose el valor de pensar y materializar todo lo que se propongan, todo a fin de contribuir a la mejora de nuestra sociedad y planeta.

Y si eso aún no te convence de que los Millennials pueden hacer mejorar el mundo, reconfórtate en un dicho mexicano; “Como te vez, me vi y como me vez, te verás”.

Gustavo Yañez
¿Cuando fue la última vez que una plática te cambio la vida?
Curioso, temerario, explorador, creativo digital y copywriter.
Conoceme, platiquemos. Mi Twitter: @GoO_Oz
…Por si alguna vez deseas platicar.  
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