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3 pasos hacia la excelencia inspirados en “Joyá” de Cirque Du Soleil en México

Durante un viaje que mezcló vacaciones con actividad profesional estuve disfutando en la Riviera Maya de México, muy cerca de Playa del Carmen, de “Joyá”, un espectáculo residente que ha montado el conocido Cirque Du Soleil.

Con la salvedad de que el formato es breve; no pretende ser el mega-espectáculo al que por lo general nos tiene acostumbrados la marca; y que está acompañado por cockteles o cena, según el caso, el asombro se hizo presente una vez más en la propuesta de esta prestigiosa compañía mundial, que ha marcado un punto de innovación en el mundo del arte circense a nivel global.

  • Inspiración pura que cambia realidades

Estos tres pasos te guiarán en un proceso hacia la excelencia; ya sea que desees aplicarla en tu trabajo, empresa o en tu vida personal. Al final, el resultado será sencillamente sorprendente.

  1. Crea y expande el entorno: al llegar a “Joyá”, en un predio gigante en medio de la jungla, todo contribuye a hacer un paso inolvidable por allí. Desde la sonrisa de quienes se encargan de estacionar tu automóvil, hasta los senderos y la señalización, las luces que te guían, los equipos humanos dispuestos a acompañarte y hacer más feliz la estadía; los meseros que atienden diligentemente y en varios idiomas para servir tu cocktail o la comida; una banda de tres músicos en vivo, que semejan el recordado Buena Vista Social Club de Cuba; una cantante políglota; vestuario, luces, temperatura del ambiente, impecabilidad de los sanitarios, atención esmerada en todo momento; en una previa que abarca una experiencia sensorial de 360 grados. ¿Qué puedes aprender de esto?  El entorno define la calidad y cualidad con la que el cliente / usuario o tú mismo te conectarás con lo que te aprestas a vivir. La actitud de servicio del capital humano asignado, la pulcritud de su ropa de trabajo, las sonrisas, el volumen de la música, los sabores… es decir, el “todo”, hacen que el círculo cierre virtuosamente para crear un espacio de predisposición para disparar emociones, sensaciones, fantasía y conectar más rápidamente con el hecho artístico en sí (el circo). Por ejemplo, no sólo la comida que te sirven se come, sino que también el menú de mazapán, y el logotipo del espectáculo. Literalmente, “te lo llevas puesto”. El proceso neuronal que se da entre los dos hemisferios del cerebro establece puentes equilibrados entre la mente racional del izquierdo, con la intuitiva y sensible del derecho. Y viceversa. Todo el tiempo se estimula esta conexión que resignifica el resultado final, y provoca espontáneamente el efecto “Wow” atravesando culturas, idiomas e idiosincrasias del público. En la suma de detalles, ese espectáculo permite tomar fotos sin flash.
  2. Ofrece una experiencia completa: desde que llegas hasta que te vas del lugar de este espectáculo del Cirque du Soleil, todo transcurre en un clima de motivante sensibilidad y conexión. Hay un hilo invisible que atraviesa todo el espacio. Esta transversalidad emocional se palpa sin que sea forzada; es traída a la consciencia todo el tiempo, con estímulos que te invitan a girar la cabeza, moverte de tu silla, e incluso ponerte de pie para aplaudir. ¿Qué es lo que se puede elegir aprender de esto y llevar a mi cotidianeidad? Los detalles sí importan. La motivación del capital humano es fundamental, y la de los líderes, mucho más. Aquí, la orquesta de unos ocho músicos tocaba armónicamente en por lo menos cinco escenarios diferentes, a grandes distancias de, digamos, unos 40 metros, y en alturas distintas. La cantante incluso hacía lo suyo colgada a 20 metros del suelo, y sin perder la sonrisa y la potencia en su voz. Una tradicional cama elástica con cuatro jóvenes voladores, se transformó aquí en un sencillo ícono de lo que representa el show, un libro lleno de historias. Entonces, con una flexibilidad que los hacía literalmente volar una y otra vez, en solitario, combinados o todos juntos, saltaban y se propulsaban graciosamente entre el nivel de la cama elástica y el “estante de esa biblioteca” donde aterrizaban graciosamente, a unos 6 metros de altura. Se los “sentía” felices: no sólo se los “veía” disfrutar. Pensaba al verlos que esos saltos ornamentales expresaba su Ser, su felicidad completa. Jugaban, se divertían, estaban entusiasmados, se alentaban, y creaban -junto a sus compañeros del equipo técnico y artístico- un círculo que hacía explotar los sentidos del público. Ellos lo hicieron con una música potente y al compás, al igual que a un cuarteto de acróbatas orientales haciendo arte que bien podría haber sido extraído de las calles de cualquier ciudad asiática. Si quitásemos esa escenografía de biblioteca y dejásemos la cama elástica convencional que muchos conocemos. Si al cuarteto de acróbatas orientales sólo les dábamos un telón de fondo, un par de luces, y sus elementos para saltar a la cuerda y hacer danzas tipo rap callejero, no sería lo mismo. Entonces: a) Cuida los detalles. B) Alinea al equipo completo. C) Dirige con entusiasmo y deja que cada uno haga su parte y se luzca. E) Estimula los sentidos del cliente. F) Recuerda que lo que tu ofreces (producto, consultoría, servicio) necesita tener una altísima calidad y ser doblemente valioso para el cliente para que te siga eligiendo. G) Invierte lo necesario: las experiencias gratas no necesariamente son costosas. A veces, sólo una sonrisa sincera hace la gran diferencia, y esto no cuesta ni un centavo.
  1. Entrénate para ser el mejor. La contorsionista no se quedó feliz hasta que nos sorprendió enroscándose en su cuerpo, sólo sostenida por su boca. El acróbata aéreo se enrevesó por lo menos cinco veces en la cuerda elástica, se elevó unos 12 metros y se precipitó a toda velocidad, haciendo que nuestro cabello se moviese por su impulso, ya que pasó a apenas un metro de la cabeza del público. El malabarista de clavas hizo un número que tranquilamente hemos visto mil veces en otros circos, incluso los que llegan a pequeños poblados; sin embargo, tuvo su “momento WOW” cuando tuvo 5 clavas en el aire y las manejó con una sola mano; o cuando propulsaba con su boca unas tres pelotas luminosas que se elevaban más de 3 metros. Los actores principales que enlazaban la historia no sólo se las arreglaban para dialogar fluidamente con una platea donde convivían al menos 5 idiomas diferentes. El trapecio fijo estaba a unos 10 metros de altura, y su trapecista no dudó en hacer la mitad de su número sin cuerda de seguridad. Un batallón de técnicos contribuyó para que se arme y desarme en tiempo récord una enorme barcaza con sus velas al viento. En sólo un minuto envolvieron toda la sala -para unas 1000 personas-, con una tela impresa en 3D sin fin, que, convenientemente iluminada y alentada por el sonido y efectos, nos sumergió en el fondo del mar. Los peces, un tiburón, las langostas y ese clima subterráneo nos tuvieron allí, sin tubo de oxígeno, por unos cinco minutos. Y si lo veo con mi “mente racional”, era sólo una tela pintada que rodeó el lugar, y unos seis prototipos de teatro de sombras luminiscentes que lograron la magia. ¿Qué puedo tomar como conclusión? A) Lograr la excelencia requiere entrenamiento permanente. B) Una vez alcanzada la meta, es necesario redoblar la apuesta para mejorar aún más. C) Si las cosas no salen bien, hay que volver atrás; detener la marcha; reordenar el sistema y los procesos; y retomar el camino. Este espectáculo estuvo varias semanas suspendido para rediseñarlo y lanzarlo nuevamente: parece que había entrado en una meseta y por eso, hubo que ajustarlo casi por completo. Hoy vuelve a ser un éxito. D) Crea experiencias inolvidables: a modo de ejemplo, el postre del final de la cena venía en una bandeja-libro individual, exactamente igual al que vimos durante todo el tiempo en escena. E) Ancla lo positivo: guerras, luchas, peleas, plantas alucinógenas. Todo esto formó parte del show. Inmediatamente se resignificó en algo más trascendente y profundo. Es como la línea del tiempo de la vida, con sus cosas buenas y de las otras. F) Expresa lo bello. La belleza conmueve, al igual que la simpleza de un gesto y una sonrisa sincera. Conviértete en el artista que hace su obra póstuma y mejor cada día. G) Describe un trayecto de viaje: estimula los sentidos, orienta, muestra las ventajas y el beneficio.  H) Garantiza el resultado: ofrece más de lo que tu público-cliente espera.

Un aspecto más: tiempo después de escribir este artículo en mi web, me contactó uno de los directores del Cirque Du Soleil para agradecer la crónica; y, a su vez, destacó la importancia que tiene la seguridad en todo el proceso: para los artistas, para el público, para la integridad del trabajo. Este cuarto punto se suma a los anteriores, por lo valioso y consistente que resulta para cualquier actividad.

Si es posible lograrlo en el circo -y hay muchos otros circos maravillosos con artistas increíbles en todo el mundo-, es totalmente posible hacerlo en la vida y en los negocios. Es sólo una cuestión de actitud para servir y crear experiencias de valor una y otra vez. Tan sólo eso, tan poco frecuente de encontrar; y tan valorado a la hora de que nuestro público nos elija otra vez. Y si viene con aplauso, mucho mejor; aunque lo mejor es no esperar el reconocimiento: deja que surja espontáneamente.

Daniel Colombo

Coach especializado en alta gerencia y profesionales; escritor y comunicador profesional
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