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3 campañas que nos dejan claro que las fronteras SÍ se pueden derribar

¿Alguna vez te has preguntado que tan diferentes somos de los otros? Vivimos en una espiral cotidiana de clasificaciones y etiquetas que en muchos casos, son ofensivas, retrógradas y que pueden detonar en grandes crisis entre los hombres.

El sentimiento de superioridad que tenemos ante otros nos ha llevado a creer que podemos opinar y actuar como mejor nos venga en gana. Los terribles hechos violentos que se viven en medio oriente en Libia, Pakistán, Irán han sido propiciados entre otras cosas, por las diferentes creencias religiosas y políticas que existen entre estos países.

Por años hemos sido testigos de una guerra encarnizada entre estas naciones que parece no terminar nunca.

El panorama en el continente americano *se tornó complejo desde que Donald Trump asumió la presidencia del país más poderoso del mundo, Estados Unidos de América.

Mismo que desde su campaña, aseguró mano dura con nuevas reformas migratorias que hicieran casi imposible la entrada de latinoamericanos a territorio norteamericano. Prometió la construcción de un muro alrededor de la frontera con México que aseguró, será pagado por nosotros los mexicanos.

Este panorama incitó a la reaparición del discurso “América para los americanos”, el racismo en contra de los no nacidos en Estados Unidos, el odio a los “mojados”, a los mexicanos “frijoleros” y un sinfín de motes agresivos para nuestros paisanos.

Estas conductas y posturas políticas vienen solo a complicar mucho más la realidad global que vivimos día a día.

Tomando en cuenta esta situación, la línea aérea Aeroméxico, de la mano de la agencia Ogilvy crearon un nuevo comercial que se ha viralizado en redes sociales. Titulado “Innerdiscounts” es como la aerolínea “busca viajeros demostrando su ADN mexicano” (Forbes, 2019).

Basados en que el primer destino para viajar de un mexicano, es Estados Unidos, mientras que para los norteamericanos México está lejos de ser la primera opción a visitar en el mundo, entrevistaron a varios americanos que aseguran no tener ningún interés en conocer nuestro país, a pesar de disfrutar de los burritos y los tacos (si a la tortilla tiesa rellena de lechuga y aguacate que ellos comen se le puede llamar taco). Ante esto, Aeroméxico presentó la dinámica “entre más mexicano eres, más descuento obtienes”, partiendo de que en 2010 la inmigración mexicana aumentó a territorio norteamericano, lo cual daba bastantes probabilidades de que existiera descendencia mexicana en los habitantes más americanos.

Así fue como el 54% de los entrevistados se enteraron que en su ADN contaban con un porcentaje que los avalaba como mexicanos, sobre todo en ciudades norteamericanas que han mostrado un rechazo total hacia México. “Innerdiscounts” termina con la frase “no hay fronteras entre nosotros”.

El comercial de Aeroméxico hace uso de la ironía para hacer notar un tema que hoy por hoy se discute de manera mucho más abierta. Es cierto que la movilización mexicana al país vecino es común por muchos factores sociales que aquejan a nuestra sociedad (pobreza, desigualdad, falta de oportunidades y un eterno etcétera). La presencia de  mexicanos en Estados Unidos arrojó en 2017 que “más de 20% de los trabajadores son mexicanos y 10% de la economía de Estados Unidos depende de los migrantes mexicanos” (El economista, 2017) es decir, la presencia de los mexicanos en territorio norteamericano si hace una ligera diferencia en su economía, porque aceptamos los trabajos que los americanos no hacen y aún con esto, nos siguen despreciando y tachando de ladrones. Por esta razón, Aeroméxico se dio a la tarea de demostarle a los estadounidenses que, hoy por hoy, no somos tan distintos y compartimos más cosas de las que pensamos.

 

Esta campaña, me recordó a la realizada por Momondo, un motor de busqueda de viajes online que ayuda al usuario a encontrar viajes más baratos y la posibilidad de comparar precios, muy similar a lo que hace Trivago con los hoteles.

 

En 2016, esta marca realizó un video que se viralizó rapidamente, títulado “The DNA Journey” en el que el próposito principal era descubrir quién eres en realidad. Entrevistaron a personas de distintos países del mundo. Desde ingleses, irlándeses, turcos hasta cubanos a quienes invitaron a conocer quienes eran en realidad ¿Cómo sería esto posible? Mediante una prueba de ADN.

Dos semanas después, los resultados fueron entregados y TODOS los participantes resultaron con raíces de distintos países, incluso con aquellos con los que no tenían afinidad o por los que sentían rechazo. Momondo asegura que “en el mundo no habría cosas como el extremismo si las personas conocieran sus orígenes de esta manera” (Momondo, 2016).

 

Y qué decir del promocional realizado por el canal de televisión de Dinamarca TV 2 Denmark, en el que nos recuerda las etiquetas sociales que cargamos todos los días, una dinámica realizada con gente que habita uno de los países más desarrollados de Europa, exhibió de manera excepcional que a pesar de estar encasillados en ciertos grupos sociales, compartimos muchas más cosas de las que creemos con el de enfrente. En este comercial se demuestra que todos, en algún punto de nuestra vida, fuimos los payasos de la clase, que somos muchos los que aman bailar, que todos en algún punto fuimos víctimas de acoso escolar así como también fuimos los acosadores.

 

Que hay gente que también tiene el corazón roto y muchas más están felizmente enamoradas. Por otro lado, también están aquellas que se sienten solas y finalmente, que existen personas que tienen el coraje de aceptar sus preferencias sexuales sin tapujo. El mensaje de este comercial es que tenemos muchísimo en común con los demás, las etiquetas nos alejan de esta visión análitica con el de enfrente y deja claro que a este mundo le hace falta muchísima empatía.

¿Qué tienen en común estas tres campañas? Demasiado. Las 3 nos recuerdan que existen muchos tipos de fronteras, de lenguaje, territoriales, de raza, socioeconómicas, etc. Aeroméxico le pega al ego del americano de raza, amante de su país recordándole que habita tierras que en su momento fueron mexicanas y que la genética de su gente comparte razgos con nosotros. Momondo, por otro lado, busca abrir la mente de quienes aún rechazan a los demás por su nacionalidad o por lo que lee en las noticias, podríamos estar privándonos de la increíble fortuna de conocer otros lugares en el mundo por un prejuicio inducido.

Y, finalmente, TV 2 Denmark, deja en claro que las etiquetas sociales son pequeñas fronteras entre nosotros, que, aunque no compartimos razgos físicos, siempre existirá algo en nuestras vidas que nos puede unir con otros de una manera increíble.

Parece ser que no somos tan distintos después de todo y solo basta con aprender a enfocarnos en las similitudes que encontramos en el otro para dejar la mala práctica de buscar diferencias, es momento de derribar las fronteras.

FUENTES:

Juan Carlos Jiménez Fernández

Soy comunicólogo porque futbolistas y músicos ya había muchos.
Amante de los cómics y los videojuegos. Escribo porque creo que es una de las formas más honestas de expresar lo que piensas. Contacto: [email protected]
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