Creatividad

7 herramientas para ser más feliz en el trabajo

Según diversos estudios internacionales, más de un 55% de las personas en Iberoamérica declara sentirse bien en su trabajo. Son los que ponen pasión, entusiasmo y optimismo. El otro 45% pone en duda la felicidad laboral. Especialmente a ellos van dirigidos estos siete pasos prácticos que los pueden ayudar a lograr un mayor equilibrio.

El lograr aumentar tu felicidad es un proceso gradual; aunque ten por seguro que, con estas herramientas, es posible alcanzar un mayor bienestar:

  1. Genera un toque personal en tu espacio laboral. Frecuentemente las condiciones de trabajo necesitan ser adaptadas a la personalidad y estilo de cada persona. Coloca algún elemento que te produzca placer: como una foto de tus niños, un objeto querido e, incluso, ubica el computador de acuerdo con el confort que necesitas si eres diestro o zurdo. También ayudan la luz y las plantas naturales como el filodendro y el potus que, con sus distintas variedades, contribuyen a absorber la energía nociva que circula en todos los lugares.
  2. Administra mejor tu tiempo. Un alto porcentaje de insatisfacción laboral está relacionado con la imposibilidad declarada de hacer frente al cúmulo de tareas. Sin embargo, cuando se analiza en detalle, es posible encontrar un sistema de organización del tiempo que se adapte y ajuste a tus necesidades. Si bien hay muchos métodos de productividad profesional, puedes nutrirte de sus herramientas y, a la vez, adaptarlas a tu estilo propio. Trabajar con listas; utilizar postit en una cartelera siempre a la vista con una columna de pendientes, otra de temas en proceso y una más de completados; te dará la tranquilidad de saber que estás haciendo las cosas. Otra herramienta es clasificar, ordenar y archivar tus materiales todos los días: el desorden por afuera es reflejo de tu caos interno. Si deseas tener más calma, equilibrio y aprovechar mejor el tiempo, necesitas ser ordenado con tus prioridades, discerniendo entre lo urgente y lo importante.
  3. Aprende a convivir con la diferencia. Las empresas en Iberoamérica pierden más del 40% del tiempo en reuniones improductivas. Esto trae como consecuencia directa la baja productividad y un excesivo enfoque en la burocracia interna. Así como cada persona es única, también lo son sus necesidades y formas de encarar las tareas, por más mecánicas que sean. Haz de esa particularidad tu rasgo distintivo. Aprovecha para compartir tu método con las demás personas, y enriquécete con lo que te comparten otros. Entre todos pueden configurar una metodología superadora que los lleve a un siguiente escalón de satisfacción laboral.
  4. No postergues los descansos. Los horarios de café, refrigerios y almuerzo están diseñados para generar pausas re-energizantes dentro de la jornada. Si los dejas pasar de largo, o bien, los llevas siempre a tu despacho o escritorio, no podrás desconectarte. El aislarte por un tiempo es altamente beneficioso para tu enfoque y consecución de las tareas. Hazlos importantes.
  5. Desconecta el móvil en reuniones. Cuando estés en juntas y situaciones de trabajo, silencia el móvil. Está probado que pasarlo a modo avión cada vez que necesitas aislarte o conseguir mayor foco es una muy buena técnica. Si hubiera algo verdaderamente urgente, ya te enterarás. Esto es fundamental para evitar interrupciones y no sobrecargarte de una multiplicidad de tareas que, al final, no permitirán que tu lista de cosas importantes quede completa cada día.
  6. Aprende a decir que no. En muchos trabajos el límite es el que tú mismo impones, porque siempre habrá cosas y asuntos por atender y resolver. Si trabajas en áreas que generan procesos, creatividad o cualquier otra cosa, sabes muy bien que, si quisieras estar ocupado las 24 horas, tranquilamente podrías ir a vivir a la oficina. El decir qué es lo que no te ayuda a elevar tu estima personal, te hará aprender a convivir con otros y con tus superiores, requiriendo su apoyo para fijar prioridades. El “no” dicho a tiempo y brindando alternativas se llama “no positivo”, y te permite librarte de una sobrecarga excesiva que sólo te traerá más ansiedad y tensión, lo cual deriva en estrés.
  7. Aprovecha las pausas activas. Una modalidad relativamente reciente en muchas empresas y fábricas es tomar de cinco a diez minutos cada dos horas para distenderse. Lejos de quedarte en jugar el metegol o chequear tus mensajes en el móvil, la pausa activa promueve una mayor consciencia de calidad de vida laboral. Puedes utilizarla para hacer algún ejercicio de meditación breve, estiramientos incluso cerca de tu escritorio, o dedicarte un tiempo para estar en silencio. Son herramientas muy efectivas para descontracturar la energía y el cuerpo, con el único objetivo de ir conquistando, paso a paso, mayor bienestar y felicidad en el tiempo de trabajo.

Un recurso adicional es el “Test de Felicidad Laboral”. Crea una planilla para ti, donde colocarás 4 niveles identificados con emoticones para facilitar su asociación inconsciente. Ubica estos íconos en niveles de bienestar y felicidad definidos como Muy feliz / Algo feliz / Nada Feliz y Fatal. Cada día, al ingresar al trabajo, registrarás la hora en el casillero correspondiente al estado de ánimo que tienes. Lo mismo harás al mediodía, luego de una reunión difícil, y antes de salir de la oficina.  Hay máquinas que miden y procesan esta información en grandes organizaciones. Consúltame si deseas tener una en tu empresa.

Evalúa el resultado una vez a la semana, observa qué hechos fueron los que te llevaron a colocar tu marca en Nada feliz o Fatal. Asócialos con tu estado interno (no sólo con las cosas que pasaron en el trabajo), y trabaja con esas emociones para poder encauzarlas de mejor forma.

La felicidad es una elección propia, no de los demás; así que no sirve cargarle la culpa a otros. El proceso de observación neutral sobre ti mismo te dará herramientas valiosas para afrontar situaciones similares con mayor equilibrio y astucia. Hazlo paso a paso: verdaderamente funciona.

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