DigitalIlustración

El futuro de las ventas online pasa por el comercio social

Las redes sociales son el mejor escaparate para ofrecer productos, servicios o experiencias, pero su alcance ha rebasado largamente la publicidad digital para convertirse en una poderosa arma comercial.

Es así como ha nacido el floreciente negocio del comercio social, que no es otra cosa que una combinación ganadora de las técnicas del comercio electrónico y el alcance de las redes sociales.

Cada vez se ven más centros comerciales que se van despoblando. Los que antes eran lugares de reunión social y alto movimiento comercial, hoy se convierten en grandes superficies fantasmas.

Pero este panorama —por muy triste que parezca— no significa que la gente haya dejado de comprar, todo lo contrario, ya que ahora, impulsadas por el comercio electrónico, las compras han crecido hasta alcanzar astronómicas sumas.

Según datos del estudio “Digital in 2019” de Hootsuite, a nivel mundial los consumidores gastaron 1.76 billones de dólares en comercio electrónico en 2018, un 14 por ciento más que el año anterior.

Las redes sociales son ya un componente fundamental de cualquier estrategia de marketing digital, las marcas han podido ver los eficientes que son para el reconocimiento de la marca, el engagement y la promoción, pero faltaba ese último paso para cerrar el recorrido: la compra en sí misma desde las plataformas sociales.

Hoy eso ya es posible y los usuarios pueden ahorrarse el paso de dejar la red social cuando encuentran algo que les gusta para ir a la página de la marca y hacer la compra.

Siguiendo los datos de Digital in 2019, el comercio social representa solo el 10 por ciento del consumo en comercio electrónico, estamos hablando de unos nada desdeñables, 176 mil millones de dólares a nivel global.

Si a esta ecuación de éxito entre el comercio electrónico y el comercio social agregamos el poder de prescripción de  influencers que recomiendan a sus allegados y conocidos qué está en tendencia, dónde y a mejor precio, tenemos una combinación ganadora.

Comprar es un acto social, y aunque ya no se haga tanto en las tiendas físicas como antes, los consumidores siguen buscando esa interacción que los ayude a hacer sus compras.

Las redes sociales han demostrado ser el lugar para que el boca-oreja funcione mejor que nunca.

Los compradores de hoy en día recurren a las redes sociales para decidir qué comprar en línea.  Y en ello los influencers, especialmente los microinfluencers, juegan un papel importantísimo porque los seguidores confían en su criterio y siguen sus recomendaciones.

Te lo recomiendan, te gusta, lo compras

Un ejemplo del éxito del comercio social se ve claramente en la industria de la moda, que ha encontrado en las redes sociales su mejor escaparate y desde ya las marcas se han volcado a su red social favorita, Instagram,  para subirse al carro del comercio social.

¿Por qué correr el riesgo de que un usuario no concrete nunca la compra si ésta está solo a un pin de distancia?

Los botones de precio, comprar ahora, posts y stories han simplificado el proceso.

Según un estudio reciente, más del 85% de los microinfluencers de moda ha comprado una prenda tras vérsela puesta a otro influencer. Y las redes sociales influyen en el outfit del 69% frente a métodos tradicionales.

Asimismo, según la misma encuesta, el marketing con influencers está ayudando a impulsar la próxima gran evolución de la moda en el comercio social ya que los influencers tienden a ser los primeros en adoptar la tecnología y las compras a través de las redes sociales. Esto se ve más claramente en Instagram, desde donde casi el 42% de los influencers de moda ya ha realizado una compra.

Pienso que el comercio social irá evolucionando y también que tiene mucho futuro pero debo advertir que antes de que las marcas se lancen alocadamente a tratar de vender a través de sus cuentas en redes sociales no deben olvidar que la base de estas es la cercanía, la credibilidad, la confianza.

Y para ello no pueden encontrar mejores aliados que los influencers, quienes tienen aún mucho que aportar en el ámbito comercial en la consolidación del comercio social.

Artículos relacionados

Otras Recomendaciones

Close
Close
Close