Innovación

La innovación no es un lujo sino una obligación

En mi programa de radio suelo insistir en que debemos innovar, hoy ésta es una práctica obligatoria, una exigencia casi ineludible para enfrentar un mercado nuevo o viejo, conocido o por conocer. No hay mejor fórmula que la innovación, sin embargo, proponerlo es muy fácil, pero la tarea titánica de hacerlo es diferente, se requiere mucha inventiva y aún eso no es suficiente.

Uno de los grandes gurús de la innovación es ROWAN GIBSON. Este personaje ha realizado grandes propuestas para innovar, una de sus frases puede ser la clave para lograr lo que muchos consideran imposible: “UNA IDEA SE CONVIERTE EN INNOVACIÓN CUANDO CREA VALOR”

Este personaje experto en gestión empresarial en una de sus conferencias (“La innovación como una estrategia de competitividad empresarial”) realizada en Colombia, en el año 2014, dijo:

“En el actual mercado global, donde las ventajas competitivas no están dadas por el precio, la marca o el producto, las empresas deben replantear su sistema organizacional alrededor de la innovación para generar más oportunidades de negocio”.

Una obra cumbre para la innovación es “Los Cuatro Lentes de Innovación” este trabajo magistral –que se ha traducido a más de 15 idiomas–, propone una metodología desarrollada a partir de esas prácticas los siguientes puntos:

Lente 1

Desafía las ortodoxias – reta a las creencias arraigadas en tu mercado, en tu vida y en la sociedad.

Preguntas útiles:

  • ¿Qué es lo que nuestros clientes realmente están comprando cuando adquieren nuestros productos?
  • ¿Les estamos ofreciendo la solución que necesitan o simplemente la que nosotros producimos?
  • ¿Hay mercados o segmentos que estamos dejando de lado simplemente porque no son a los que tradicionalmente les hemos ofrecido nuestros productos y servicios?
  • ¿Creamos situaciones en las que el cliente tiene que escoger entre una cosa u otra? Por ejemplo, ¿calidad o precio?
  • ¿Cómo convertir esos «o» en «y»?

Nosotros lo resumimos como el principio de la compra del taladro, las personas no quieren comprar un taladro, lo que compran es el hueco, el momento que aparezca algo diferente a un taladro que haga los huecos de manera más eficiente dejaran de comprarse los taladros.

Lente 2

Aprovecha las tendencias – oportunidades existentes que generan cambios.

Preguntas útiles:

  • ¿Qué pasa si tomamos una o dos tendencias que hoy parecen incipientes y las exageramos proyectándolas hacia el futuro?
  • ¿Cómo cambiaría nuestra industria?
  • El futuro ya está sucediendo en alguna parte, la pregunta es ¿dónde?

Hay que buscar dónde está la vanguardia en todos los aspectos para identificar nuevas tendencias.

Como grupo nos enfocamos en que las empresas deben convertirse en jugadores globales y no locales (entiéndase locales por parroquias, ciudades, cantones o países, mientras que globales, significa del mundo, entender que hay otros jugadores diferentes y que nos pueden destrozar la industria o el producto). Entender dónde está la innovación para aplicar el principio Bernardo de Chartres enanos en los hombros de gigantes.

Lente 3

Explota los recursos que tenemos – Aprovecha las capacidades y activos estratégicos que tenemos en la compañía, explotándolos de nuevas maneras, creando valor y generando oportunidades de crecimiento.

Preguntas útiles:

  • ¿Cuáles son nuestras competencias clave? Habilidades, conocimientos, o procesos que sabemos hacer de manera única y valiosa. En este punto, se debe aclarar que competencias son los conocimientos, habilidades, actitudes y valores que nos hacen únicos o que nos permiten generar alto rendimiento.
  • ¿Cuáles son nuestros activos estratégicos? Activos que crean valor para la empresa y sus clientes. Son escasos y nos dan una ventaja competitiva. Ejemplo: infraestructura, equipos, marcas, patentes u otros.
  • ¿Cómo podríamos explotar nuestros recursos estratégicos subutilizados para generar nuevas fuentes de ingreso?
  • ¿Qué nuevas oportunidades podrían surgir al combinar nuestros recursos estratégicos con los de otras empresas?

Una opción para realizar estas preguntas estaría en buscar otras personas de la industria (clientes, socios, asesores) que nos puedan guiar con otras ideas ya que generalmente estamos empapados de paradigmas y con la mano al frente de los ojos de tal manera que no podemos ver el panorama entero o nuevo.

Lente 4

Comprende las necesidades no expresadas del cliente – La empatía con las necesidades insatisfechas de nuestros clientes que ni nosotros, ni la competencia, ni la industria han tomado en cuenta.

Preguntas útiles:

  • ¿Qué hay por mejorar en nuestro producto o servicio?
  • ¿Qué cosas molestan a nuestros clientes, pero las aceptan porque simplemente “así son las cosas”?

Piensa en la manera en la que otras empresas satisfacen las necesidades de sus clientes. Cómo los atienden, cómo les entregan el producto, cómo les cobran y los financian. Ahora, ¿qué de eso podríamos implementar en nuestra industria?

Innovar no es solo cambiar un color o una forma, es una experiencia de reentender tu propio negocio desde los ojos de otros.

Ricardo Efraín Ortega Vargas

Consultor y facilitador Internacional con más de 15 años de experiencia, creador de la metodología ROV para la Formación de Equipos de alto Desempeño. Instructor permanente en charlas de Motivación, Desarrollo Organizacional y Cursos especializados en Talento Humano. Escritor de libros y artículos de Talento humano, ventas y motivación. Contactos a [email protected]

Sigue a Ricardo Efraín Ortega Vargas en:

Artículos relacionados

Close
Close