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Entrevista a Jacqueline Salomé Haddad, egresada de Miami Ad School

Hace años escribió en su cuaderno de deseos “Aplicar a Droga5”. Hoy ha sido contratada en Droga5 Nueva York, la agencia donde desempeñó su internship y lo dio todo de sí.

Jacky ¿Cómo supiste de Miami Ad School? ¿Por qué tomaste la decisión de entrar a esta escuela?

Yo me gradué de la universidad en California, USA, en el 2017 y obtuve mi licenciatura en Relaciones Públicas y Publicidad, entonces me dije “quiero hacer algo más” y me interesaba mucho el tema de la creatividad, me encanta eso y comencé a preguntar a mis profesores ¡¿qué hago?! Todos me decían que Miami Ad School era la mejor y además yo quería regresar a México. Había otras escuelas, pero esta fue la que me recomendaron mucho. Me dije: ¡está perfecto! Apliqué y entré.

¿Qué diferencias encuentras entre ser alumno en una universidad tradicional y ser un alumno Miami Ad School?

Sí, hay muchísima, pero muchísima diferencia. Los profesores son muy distintos porque los de universidad no todos tienen experiencia de agencia o no trabajan en la industria, además eran más tradicionales. En la universidad nadie me enseñó a usar realmente las herramientas, Photoshop o Illustrator, y otra diferencia es que en Miami Ad School todos los alumnos quieren lo mismo, desean aprender lo mismo y eso te motiva mucho. Es todo más intenso y te impulsa.

De tus asignaturas …¿cuáles te enseñaron cosas más trascendentales y útiles?

Todo me ha sido útil, pero Toño Zarazúa me enseñó mucho en Idea Presentation porque a mí nadie me había explicado nunca como hacer que cada presentación sea única, que pueda entretener, cómo diseñarla estéticamente. Eso es algo que haces diario en una agencia y ha sido muy importante para mí haber aprendido tanto con Toño. A “Grillo” le aprendí mucho porque él es muy competitivo y te mete en eso, te contagia su competitividad. Él es muy duro y eso te ayuda a dar lo mejor de ti. “Monky” es muy bueno y me ayudó mucho, me tuvo mucha paciencia con Illustrator y Photoshop. También me gustó mucho la clase de Rubén Ceballos, me hizo pensar de una manera diferente y también Edgar Carrasco y su clase de estrategia.

¿Por qué elegiste el programa portafolio Copywriting? ¿Por qué no tomaste Art Direction que es el que toma la mayoría?

Desde chiquita me ha encantado leer, las historias, las novelas, ha sido mi pasión. Naturalmente siempre me han gustado mucho las palabras. Alguna vez, incluso, quise ser escritora, entonces se me hizo fácil elegir Copywriting.

Si pudieras echar el tiempo atrás y volvieras a iniciar en Miami Ad School ¿qué harías distinto?

Creo que no vería las tareas como tareas, sino como material para mi book porque al final, esas tareas son las piezas que metes a tu portafolio y si no tienes eso en un grado máximo de calidad, creatividad y ejecución, no tendrás mucho que mostrar y aplicar a los internships. Las tareas no son para el profesor, son para ti, para tu portafolio. Lo otro que recomendaría sería encontrar una buena dupla, con quien trabajar los proyectos
mano a mano. Creo que hay un poco de suerte, pero encontrar una dupla con la que trabajes
muy bien, es clave.

¿Cuál crees que es tu mayor fortaleza como creativa publicitaria?

Creo que soy muy buena escribiendo mis ideas. En todos los Agency Lab o Internships que hice me entrené muy bien para pensar las ideas y escribirlas concretamente. Ahora estoy entrenada para explicarlo todo en tres oraciones. Creo que ya lo he practicado tanto que me sale muy bien. Puedo pasar ocho horas pensando la idea, pero a la hora de presentarla, cinco minutos deben bastar. Otra cosa que me costaba mucho y hoy es prueba superada es presentar en público, Toño Zarazúa debe recordarlo. Yo sudaba, temblaba ¡me dolía la panza y todo! Me he empoderado en ese sentido y ahora puedo presentar frente a un CCO y hacerlo tranquila y sin nervios, con toda la confianza. Miami Ad School me ayudó mucho en eso.

Cuéntame de tu experiencia internacional de Quarter Away.

Apliqué primero a 360i en Nueva York, me aceptaron y les tuve que decir que no; les dije que no porque en esa época mi tía se enfermó y quería estar en México con mi familia. “Grillo” me decía que me fuera, que me convenía aceptar. Yo decía “cómo me voy a ir de México, mi familia me necesita”. Un día hablé con mis papás y ellos me dijeron que no podía perder esta oportunidad, que no me preocupara y que ellos se encargarían de todo. Ellos fueron los que me empujaron y entonces, me fui. Mi plan era terminar el verano en 360i y regresarme a México, y de repente Ricardo Ampudia me manda la lista de agencias y veo que estaba Droga5, la agencia de mis sueños, y dije voy a aplicar. Tengo hace años una lista de deseos y ahí está anotado “Aplicar a Droga5” pero nunca hay la oportunidad de aplicar porque nunca publican los trabajos en su sitio. Entonces me dije ¡tengo que intentarlo!, aunque yo no tenía grandes esperanzas, porque pensé: ¿sabes cuánta  gente va a aplicar a esto?. Sólo aceptaban a cuatro, cuatro de todo el mundo ¡imagínate! ¿qué posibilidades hay? No sé si es bueno o es malo, pero yo nunca pienso que soy la mejor, así que apliqué pero no esperé grandes resultados. Un día me llama Stacey y me da la noticia: ¡te aceptaron! Lloré, grité, llamé a mis papás. Mi papá tiene una foto enmarcada de mi cara en shock, llorando, cuando los llamé para decirles que me aceptaron. Y luego me dice mi dupla que a él también lo aceptaron, entonces íbamos a trabajar juntos. ¡Yo no me lo podía creer!

Me contaste algo divertido que ocurrió en el elevador del edificio donde queda Droga5. Compártelo con
los demás.

David Droga siempre ha sido un ídolo para mí. He visto sus pláticas, sus videos, entrevistas, todo…y me habían dicho que quizá nos lo encontraríamos en los pasillos, pero yo no lo pensé mucho. El primer día, salí a comer  con mis compañeros a la hora del lunch, y ahí, esperando el elevador, estaba David Droga ¡Me quedé paralizada! Él se metió al elevador con nosotros y todos platicaban menos yo que estaba en shock. David es muy humilde, muy tranquilo, muy lindo. Yo salí roja de ese elevador, al rato riéndome de lo nerviosa que me había puesto.

Háblame de la parte difícil de hacer tu internship en Droga5.

Droga5 es una agencia exigente y difícil. Yo nunca había trabajado tanto ni le había echado tantas ganas. Mi motivación estaba al máximo, no puedo mentir, me quedaba hasta tarde todos los días; salí una vez a las seis de la tarde y dije ¡Ahí mira, es de día! Cuando teníamos una presentación nos quedábamos hasta que no dábamos más y luego seguíamos la mañana siguiente. Yo a todo lo que me pedían les decía que sí, aunque fuesen mil cosas, yo sabía que nos estaban probando. Llegamos a tener siete clientes al mismo tiempo, mi calendario era de juntas todo el día, cosa que yo nunca había vivido. Salía a las 12 de la noche y le marcaba a mi familia y les decía feliz: “Voy saliendo” y ellos se espantaban ¡Cómo, a las 12:00 pm! No locambiaría por nada.

Te acabas de graduar y sabemos que Droga5 te hizo una oferta de trabajo que aceptaste ¿Cómo estuvo eso?

Siempre he sido de escribir mis anhelos y aspiraciones; al final del internship me regalé una cena para tener un momento conmigo misma y ahí escribí: Voy a regresar a Nueva York. Yo acabé mi internship la primera semana de diciembre, fui a la fiesta de graduación de Miami Ad School y esa misma noche fui a la fiesta de Navidad de Droga. Quería despedirme de todos, agradecer la oportunidad y decirles que quería regresar. Todos estaban tomados y divertidos esa noche. Estuve diciembre y enero disfrutando mis vacaciones en México, pero le escribía a la gente de Droga constantemente para que me tuvieran presente, hasta que a principios de febrero me llamaron y me pusieron en Facetime con Félix, el CCO, mi mentor cuando estuve de internship. Me dijo: “No gastemos el tiempo, ya sé cómo eres, cómo trabajas y lo que has hecho. Eres de los mejores interns que hemos tenido y te quiero hacer una oferta. Una vez más, yo no me la creía. Me dijo los detalles como cuentas, salario y la frase “nos vemos pronto” y así, más o menos, quedé contratada. Comienzo el 24 de febrero y todavía me cuesta creerlo.

¿Qué les recomendarías a los alumnos de Miami Ad School que ahora están en los primeros quarters?

Les diría que se lo tomen muy en serio. Esta escuela puede llevarte muy lejos, en todo el mundo la conoce y los creativos a nivel global la respetan, saben que egresan creativos de calidad. Cada proyecto, cada tarea, alimenta tu portafolio y eso es lo que te abrirá las puertas en las agencias importantes. Tómenselo en serio, échenle todas las ganas.

¿Alguna vez te han pedido títulos o cédulas profesionales en la industria para darte oportunidades? ¿Qué te piden para darte las oportunidades que has sabido aprovechar?

¡Mi book! Tu book es tu pasaporte. Cuando envío mi book hago todo para que esté impecable
porque es como decir “Aquí estoy yo, esto soy yo”.

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